Reflexión final: expresión oral dentro y fuera del aula.

Expresión oral dentro y fuera del aula

     A cien cañones por banda,
     viento en popa a toda vela,
     no corta el mar sino vuela,
    mi velero bergantín:

Posiblemente no  importa en que colegio hayamos estudiado, o con que profesores nos hayamos topado, que si en nuestra escuela decidieron que el hablar en público y la expresión oral era importante, los docentes siempre nos encomendaban la misma tarea: "chicos tenéis que aprenderos La canción del pirata y exponerla muy bien delante de todos los compañeros, es decir, con entonación adecuada, sin las manos en los bolsillos, con la espalda recta". Estupendo, nos daban unas lista de directrices para dar un discurso perfecto, pero nunca las desarrollaban adecuadamente, con lo cual, cuando llegaba nuestro turno, lo que hacíamos era salir a la pizarra a decir en alto el poema de Espronceda muy fuerte, con una ritmo que considerábamos  sinónimo de sonoridad  y moviendo los brazos de un lado para otro creyendo que esto era la mejor forma de ser expresivos y trasmitir los sentimientos que nos sugería ( o al profesor) la poesía.

La literatura es un arte maravilloso y hay que procurar  que a los niños les "pique el gusanillo" de leer desde bien pequeños, al igual que hay que hacerles ver la importancia de ser buenos oradores. Sólo existe un problema respecto a la actividad de arriba: el intercambio comunicativo sigue siendo recto y tradicional: el día que se explica  la tarea el emisor es el profesor y el receptor es el alumno y el día que los chavales muestran sus trabajos, sólo un niño es el emisor y los demás compañeros siguen siendo meros oyentes al que les une el docente. Tenemos un mensaje que es poema y un canal que es la voz de un alumno, tenemos un contexto que es el aula con mesas puesta en fila, una situación que es aprobar la asignatura de Lengua y un código que es un castellano antiguo y redicho que utilizaban los románticos.

Según los apuntes de la asignatura y ,por supuesto, el razonamiento lógico, esto no tiene ningún sentido  , pues destroza por completo el  significado de la comunicación, que dentro de su definición  incluye  palabras  como "efímera" y "espontánea".

Si hablamos del lenguaje en general , este se basa en la memoria de las civilizaciones, la autoexpresión y el permitir a las personas pensar .

Por último, si hablamos de los elementos de la comunicación, hay infinidad de ejemplos para describir cada uno de ellos y es conveniente conocerlos todos.

Estas tres últimas premisas dan por sentado que la expresión oral en le escuela no se trabaja bien, puede que si nos centramos sólo en una de ellas como es lenguaje, sí que sería perfecto mandar a los alumnos aprenderse un poema clásico de nuestro rico repertorio, pues estaremos recordando épocas pasadas, pero... ¿porque no antes de encomendar recitar un poema al azar o elegido porque bajo nuestro punto de vista de maestros pensamos que es es mejor, proponemos un tema que invite a la reflexión y buscamos poemas que lo traten? ¿Por que no cuando lo hayamos elegido grupal o individualmente hablamos de lo que nos ha dicho el poema, de lo que pensamos cada uno que le autor quiere decirnos, de los sentimientos que nos ha provocado a cada uno? y ¿porque no a partir de esas respuestas cada alumno declama su poema teniendo en mente sus emociones? Si sólo hacemos a los alumnos aprender discursos a través de la memoria mecánica, trataremos sólo una característica del lenguaje, si creamos de una obra clásica una tertulia, estaremos considerando el lenguaje  desde todas sus propiedades.

Si defendemos que la comunicación debe de ser efímera y espontánea, sometiendo a los alumnos a una prueba delante de un tribunal tan gigante como son los 24 chicos restantes, tampoco estamos consiguiendo nada. En el párrafo anterior, cambiando la dinámica tradicional, sí que defiendo incluir la declamación en el contenido de clase; pero no debe de ser la única forma de expresión oral que debe de darse en un aula. Repasando los bloques de la asignatura, me he encontrado con otras palabras y afirmaciones que me han llamado la atención, como que "el mejor emisor es quien mejor se adapta" y que "el aula debe de ser un contexto estimulante y motivador." Juntando estas sentencias con los dos vocablos que por excelencia definen la comunicación, no hay ningún problema en dedicar algunas sesiones para tratar con los niños temas aparentemente banales y simples cómo qué equipo de fútbol nacional es el mejor,  qué pokemón o qué comida. Son cuestiones muy atractivas para los niños que les permitirán hablar sin cesar de ello y además estarán encantados de saber las opiniones de sus compañeros, además  se darán cuenta de cuándo es mejor emplear un tipo de vocabulario y cuándo otro.

En relación al párrafo anterior y las premisas nombradas, me gustaría decir que esos ejemplos tan variados de elementos de la comunicación, por supuesto, pueden darse en el aula. Proponiendo temas del día a día, los niños son receptores y emisores a la vez, al igual que el profesor, que también puede escuchar a sus alumnos y dar su opinión sobre los temas que vayan surgiendo, el contexto también varía; pues los niños pueden estar sentados en el suelo o en mesas formando un círculo, la situación no es evaluar sino escucharse unos a otros, pasar un rato agradable y conocernos unos a otros y el código puede ser perfectamente coloquial.

Hay algo que me esta ocurriendo con demasiada frecuencia a lo largo de los cursos de Magisterio y es darme cuenta de la visión tan equivocada que tenía de la Educación y ,sobre todo, de  las malas técnicas que algunos profesores siguen manteniendo. Sin embargo, este sentimiento se ha agrando mediante la asignatura de Irune el cuatrimestre pasado y la impartida por José ahora. No se trataba de enseñar a los niños la importancia de leer mediante gynkanas o la ortografía mediante juegos de ordenador. Se trata de que, ya no sólo  los  estudiantes de Magisterio  y algunos docentes que ya están ejerciendo no sepan cómo dar los contenidos que tratan la Lengua y la Literatura sino que además, no saben el concepto de estas. No sabemos diferenciar cuando los contenidos son funcionales y cuando se deben de presentar bajo la filosofía de "aprender por aprender",enseñamos contenidos y muchas veces no sabemos ni la manera de tratarlos ni el fin de ello. Sólo sabemos que lo debemos de trabajar o bien por que lo pone en el currículo o bien porque creemos fielmente en la razón por la que los alumnos tiene que aprender algo, aunque si reflexionásemos cambiaríamos esas razones de inmediato.


Yo consideraba la mejor forma de enseñar expresión  oral a los niños, a parte de mediante la memorización de un poema,  plantar al alumno delante de un Power Point elaborado por él mismo sobre un tema del libro de texto para que recitase su contenido sin mirar ni una sola vez a ninguna "chuleta", manteniendo la mirada hacia sus compañeros, resolviendo sus dudas y si acaso siendo original en su discurso y en su presentación digital. De nuevo, estupendo; pero me olvidaba de que la comunicación no es sólo formal y de que, a lo largo del día,  mis alumnos se comunicarán con sus padres, amigos y restos de familiares y conocidos; por lo que necesitan aprender y desarrollar muchas habilidades como la escucha activa o sus expresiones y gestos.

Tras la lectura de varios artículos, intentaré resumir lo esencial aquí y procuraré reflexionar aún más sobre la importancia del desarrollo de la comunicación en los niños y tener en cuenta todo lo aprendido para mi futura labor docente.

En un principio sólo pretendía engordar todo lo expuesto arriba mediante una investigación exhaustiva cogiendo citas y datos de artículos académicos. Pero al "pinchar" en unos cuantos me di cuenta de que en todos se exponía las mismas ideas con otras palabras "aula como entorno comunicativo", "comunicación no únicamente unidireccional", "la importancia de expresar todo tipo de ideas ", etc... Sin embargo, topándome con un simple artículo del ABC sevillano que defendía la importancia de la oratoria desde Primaria, me sorprendió cómo empezaba la argumentación, el periodista venía planteando una pregunta parecida a : "¿Que prefiere usted chillar a su hijo para que se ponga de una vez a realizar la tarea o explicarle las desventajas de la holgazanería? " Entonces me pare a pensar y me dije: "Vale, ya hemos caído en la cuenta de la importancia de trabajar la expresión oral con los niños y que este aprendizaje es muy útil dentro y fuera del aula; pero lamentablemente cuando se trata del último ámbito, este se olvida y a medida que vamos creciendo desparece y nuestra mente se cierra en "formal en el trabajo" ,"informal en casa" ". De nuevo, no nos paramos a pensar. No nos cabe en la cabeza la idea de mezclar los lenguajes o de simplemente manejar este de forma general, combinándolo siempre que sea necesario o no centrándonos sólo en el fondo sino en la forma, en que el mensaje que queremos transmitir no varía en significantes pero sí en significado según como se diga  . Ya se ha explicado que la comunicación es espontánea y que no siempre va a ser formal y que cuando estamos en situaciones informales, el acto comunicativo sigue siendo igual de importante y válido. Lo que nos cuesta ver es que las palabras "lenguaje informal " y "buen orador" no pueden ir juntas y en el momento que no salimos del ambiente de nuestro empleo o de lo que consideremos importante se nos olvida cómo comunicar un mensaje. Decimos términos pero no ideas, hablamos con palabras pero no con sentimientos.

En todas las profesiones la expresión oral cobra una gran importancia; pues es inherente al ser humano. Si hablamos de Magisterio , el lenguaje hablado no sólo es imprescindible sino que es motor principal que guía nuestro trabajo. Siempre nos fijamos en los niños y a través de ellos y su aprendizaje nos damos cuenta de las flaquezas del sistema, pero mirarnos al espejo a nosotros mismos y ver qué está yendo mal en cuanto al desarrollo de la actividad docente es más difícil. Nos preocupamos porque los alumnos aprendan de manera distinta y ahora me doy cuenta de que , para ayudar a nuestros futuros niños, primero tenemos que ser competentes nosotros y preocuparnos por mejorar cada día individualmente. Por eso ahora quiero hablar de la expresión oral en los maestros y cómo estos pueden mejorarla.

No es lo mismo describir las características de los mamíferos para que aprueben  un examen que crear verdadera curiosidad en los alumnos y que cuando lleguen a casa se pongan a investigar sobre ellos. Si un niño necesita de habilidades comunicativas en clase y una vez que sale de ella, con un docente pasa exactamente lo mismo, queda por descontado que ese profesor tendrá su familia y sus amigos con los que se comunica; pero , además, resulta que un maestro no sólo trabaja dentro del aula, asiste a tutorías con padres, claustros, etc y de su forma de hablar depende que esas cosas se desarrollen con éxito o no.

Oímos constantemente frases tan inspiradoras como "la solidaridad empieza por uno mismo", pero , de nuevo, ahí se queda; nunca sabemos lo que significa realmente o no sabemos exactamente cómo introducirla en nuestras vidas. Para que los niños sean buenos oradores, primero debemos preocuparnos por serlo nosotros, por entrenar esa actividad nosotros mismos.

Es por eso que en el buscador he cambiado las palabras "Mejora de la expresión oral en la aulas de Primaria" por " Mejora de la expresión oral en maestros"

Montessori, aprendizaje significativo, gamificación....¡ Qué de contenidos tan interesantes se dan en la carrera! sin embargo; nos olvidamos de otros o se trabajan muy poco.

Leyendo artículos generales sobre comunicación y lenguaje, me llamaron la atención dos definiciones de expresión oral, una de Austin (1962) que la defenía como la "capacidad que posee el sujeto para conseguir sus fines utilizando el lenguaje" , Banes  (1976) lo definía como "formular el conocimiento para uno mismo para acceder al principio sobre lo que esto se basa".

Cito estas definiciones porque, bajo mi humilde punto de vista, creo que una buena razón por las que los docentes debiesen de poseer una buena expresión oral es debido a que  su forma de hablar es el reflejo de ellos mismos. Por supuesto, el maestro no debe de ser una especie de colega para sus discenetes, sin embargo sí debe de ser alguien cercano  y conocido por los alumnos para que haya un vínculo de confianza entre los dos roles. El profesor debe de tener constancia del tipo de personas con las que está trabajando, pero es muy importante también para los niños que conozcan a su figura de referencia, a su guía de aprendizaje.

Nada más poner el enunciado antes mencionado en anteriores párrafos, resulta que los docentes presentan los mismos problemas que los niños a la hora de hablar en público: insuficiencia en la organización de la exposiciones orales, falta de seguridad y naturalidad en la comunicación, etc... Al igual que las soluciones: trabajar la expresión oral de modo transversal, es decir, a la vez que las habilidades sociales...

Para explicar esto último algunos artículos dividen  expresión oral en tres subcategorías : competencia lingüistíca, competencia socio-lingüística y  competencias pragmática, que en palabras académicas y formales, de nuevo, viene a expresar que en los apuntes de esta asignatura: "el buen lenguaje es el que se ha adaptado al contexto", "es importante la buena utilización del registro", "tan importante es la comunicación verbal como no verbal a la hora de transmitir un lenguaje", "en  la expresión oral no puede faltar la empatía, escucha activa y asertividad", etc.

Este análisis exhaustivo de la competencia comunicativa introducido por unos nefastos resultados de unas pruebas realizadas por estudiantes de Magisterio antes de entrar en la carrera respecto a sus habilidades lingüísticas, sólo refleja lo que venía criticando desde el principio del artículo: la mala concepción que siempre han tenido algunos de los docentes a la hora de tratar ciertos contenidos . Las puntuaciones de aquellos preuniversitarios indican que han pasado por un sistema educativo donde no se le daba demasiada importancia a algunas cuestiones que sí la tienen. El artículo concluía con que algunas universidades ya habían cambiado sus planes estudios en cuánto a las carreras de Educación y habían añadido en sus titulaciones asignaturas que incluyeran el entrenamiento de las habilidades lingüísticas.

Esto no es suficiente para averiguar qué es lo que necesita un  maestro para ser un buen comunicador, así que en vez de buscar en Internet, decidí reflexionar por misma y me di cuenta de que, dentro de que todas las características para ser un buen orador son importantes, si eres docente sobresale una. Bajo mi punto de vista esta es la escucha, entonces vi oportuno indagar más sobre uno de los mejores maestros del país que además siempre anda mencionando la capacidad de escuchar como la mayor virtud de los maestros.

Hablo de César Bona. Este, no se cansa de repetir todas las bondades que debe de brindar la educación del s.XXI , pero centrándose en el tema del maestro como comunicador resulta que presenta la misma opinión que yo respecto al tema, recuerdo exactamente las palabras que dijo en una conferencia para la universidad de Valencia, en su pantalla había un perro y entonces  describió la imagen como : "Cannis lupus", mamífero, con pelo, vertebrado, ect... A todos nos han hablado del perro desde pequeños, nos sabemos la definición de memoria pero, ¿Cuántos perros siguen siendo abandonados cada día?" Esta frase me llamó la atención porque, incluso los profesionales aclamados están convencidos de que según cómo transitamos las cosas a nuestros alumnos, podrán interpretarlo de manera distinta. También me llamo la atención otro ejemplo, por que esta vez empleo a Cristiano Ronaldo para ello; resulta que hizo un mal gesto en un partido y que ese comportamiento podría ser ideal para comentarlo al día siguiente en clase. De nuevo, viene a defender algo que se expone en muchos artículos: conectar con la realidad del niño.

Hablando específicamente ya de la capacidad de escucha, César recomienda que como maestros es importante que escuchemos el doble que hablamos y que cuando lo hagamos, desde luego no juzguemos, la actitud o la forma de hablar de un niño; ya que  puede proceder de una situación que ni nos imaginamos y es importante saberlo si queremos ayudar a este. Además si les dejamos hablar, descubriremos que tienen demasiadas cosas interesantes que contarnos, o mejor dicho, aportarnos.  Escuchar el la llave para conocer.También me llama la atención un concepto recurrente en sus discursos y es el "adultocentrismo" y es que, los docentes, puede que practiquemos la escucha activa, sin embargo ¿practicamos la empática? . Mantenemos una filosofía similar a "todo para el alumno pero sin el alumno" creemos lo que necesitan bajo nuestra visión de adultos pero no viajamos hasta nuestro "yo niño" para descubrirlo, no basta con escucharles y demostrar que lo hacemos, hay que, además, esforzarnos por interpretar sus necesidades como ellos mismos las sienten.

A raíz de esta búsqueda, encontré a otro de los referentes en la educación española: José Antonio Fernández  Bravo que, como no, coincide con Bona en la importancia de escuchar a los niños que tenemos delante. Él describe enseñar como "escuchar desde el cerebro del que aprende".

Muchas pueden ser las asignaturas que se implanten en las carreras para que nos entrenen en hablar con desparpajo y con un vocabulario adaptado a cada situación, que si no sabemos tener en cuenta la opinión de nuestros las alumnos, el proceso comunicativo y la educación del niño se van al garete.

Queda claro que la escuela moderna no tiene que ver nada con las tecnologías y simplemente cambiando algunos de nuestros pensamientos , daremos una vuelta increíble a la Educación que favorecerá tanto a docente como discente. Aunque no debemos de demonizar las Nuevas Tecnologías y podemos echarlas un vistazo con ojo crítico si pensamos que pueden  ayudar al rendimiento del aula.

Por eso, por último me gustaría de hablar del Storytelling, una manera moderna para juntar algo innato del ser humano como es el lenguaje con inventos tan modernos como las ilustraciones digitales. Se tratan de creaciones de naturaleza abierta y flexible, que fomentan la interacción comunicativa , la creatividad y tratar contenidos visuales de manera expresiva y  en definitiva es una muy buena manera de transmitir ideas de forma directa y sintética donde el niño puede empatizar con el protagonista y sentirse dentro de la historia.

Como reflexión final, me gustaría decir de nuevo que el lenguaje es innato al humano y que además, nos diferencia del resto de especies, sin embargo para ser algo tan sumamente importante en el desarrollo íntegro de la persona, no sabemos manejarlo bien.

Esta asignatura me ha enseñado a no guiarme por puntos extremos y que mi gama de colores no se limite a un blanco impoluto ni a un negro tenebroso. Encontrar el punto medio es magnífico y debemos de aplicar este pensamiento como futuros maestros. Está claro que es importante que los niños practiquen discursos formales, pero es aún más importante que sepan expresar sentimientos, emociones y opiniones para relacionarse con el resto del entorno. Sea verbal o no verbal todo el mundo tiene intención comunicativa ya sea con palabras caricias o movimientos de ojos. Confundimos hablar con comunicarnos, confundimos asentir con empatizar, confundimos entender con comprender y es una creencia errónea.

Tras mi investigación puedo definir comunicarse como emplear los cinco sentidos entender  y conectar con la persona que tenemos delante. Puede que en mi clase haya un niño cuya familia no sea hispanohablante; pero estoy segura de que podré ver la preocupación o alegría por su hijo a través de sus gestos, miradas, etc.

Sobre todo, me doy cuenta de que la comunicación se da si existe un interés por escuchar y entender a la otra persona, ser capaz de verbalizar o expresar tus sentimientos y los de los demás,  de ser consciente de que es algo espontáneo y natural que facilita la comprensión y el respeto entre unos y otros para crear un modelo de sociedad unida y diversa a le vez formada por personalidades muy distintas que se enriquecen entre sí.  Pacifistas e intelectuales durante muchos años  e  incluso gente normal que comparte frases inspiradoras en todas sus redes  sociales lanzan frases como " el diálogo es el motor para acabar con los desacuerdos", "hablando se entiende la gente", etc, pero ¿y si resulta que es verdad ? y ¿si resulta que , aunque sea verdad, hablar no es suficiente?.  Hay que enseñar a los alumnos a que comunicarse conlleva una serie de cosas de índole personal y relacional , sino seguirán viendo "normal" muchas cuestiones que no deberían serlo, como por ejemplo; políticos delante de un micrófono negando declaraciones sin llegar a acuerdos concisos más que desacreditarse unos a otros o diferencias entre los  grupos de personas con etiquetas que no significan nada y a la vez todo; pues la gente con palabras al aire han decidido llenarlas de sentido,"facha" y sentencias parecidas son perfectas para  que la gente se crea que está cambiando el mundo sin pararse a pensar las razones de porque la otra persona piensa así, sin molestarnos en reflexionar cómo podemos hacer para que no tenga esa opinión, ni siquiera nos paramos a meditar porqué piensa así. Sólo sacamos ideas predeterminadas de cosas que escuchamos a la mitad, y por supuesto, interpretamos lo que queremos.

Son  muchos los filósofos y científicos que han estudiado el lenguaje desde distintas áreas (social, cognitiva, cultural) para que luego nosotros mismos , por voluntad propia, nos hayamos puesto un grillete en la muñeca  conectado a un móvil  que nos permite hablar de lo que nos dé la gana sin saber, sin reflexionar y sin escuchar; nuestro único objetivo es demostrar que pensamos igual que lo que la sociedad vaya dictando qué es lo correcto en cada momento. Cuando de vez en cuando conseguimos deshacernos un rato de la pantalla y nos vemos cara a cara, pasa lo mismo, puede que no gritemos, pero el objetivo es el mismo, quedar como los más modernos, los que más saben, hacer como que escuchamos al otro ; pero nuestra cabeza piensa "menudo imbécil", no vemos más allá de nuestra nariz y si pusiéramos más interés en escuchar e incluso en mejorar nuestro discurso y hacerlo más expresivo, la sociedad no estaría tan compactada y tan esterotipadas . Cuando se da cualquier tipo de comunicación, no hay aspectos positivos y negativos, o más bien, sólo positivos, ¿acaso no es maravilloso la conexión entre dos personas?"

Espero que esta reflexión no se me olvide y la tenga en cuenta a la hora de dar clase a mis alumnos, puede que esté presentando una idea muy negativa de la sociedad actual y esté equivocada, pero tampoco pretendo que mis alumnos hablen sin saber y que no haya una comunicación correcta en mi aula , cualquier opinión dicha desde el respeto será válida bajo una buena argumentación.

Escuchando a los maestros en sus conferencias también reflexiono en otro de los temas más recurrentes en esta asignatura y el porqué encasillar y tratar todo de manera aíslada cuando no hay problema en tratar la Educación desde un punto de vista holístico ¿Por que dedicar una sesión explicando las partes de un árbol a las nueve de la mañana y un taller de reciclaje media hora de irnos a casa por la tarde si con un buen discurso a primera hora los niños pueden ser perfectamente conscientes de la importancia de cuidar el planeta?  Otra vez, tenemos ideas muy clausuradas y prejuiciosas de todos los temas, incluso del que nos dedicamos nosotros que es la Educación. No hay que ser enemigo de ninguna idea y por supuesto no hay que tener sólo una como amiga.

Sin duda alguna, esta asignatura ha hecho que mi personalidad cuadriculada y, a veces, cerrada de mente se amolde. Me ha enriquecido saber las opiniones de mis compañeros y conocerles un poco más, callándome he aprendido muchísimo más de lo que me imaginaba, la observación y la escucha no es sólo nos hace  conocer más cosas, sino que , a la larga, nos damos cuenta de que es un verdadero y único placer para el que sólo hace falta voluntad.

  • Bibliografía:
- Labajo, I. Didáctica de la Lengua Española, Madrid, 2019

- Villalustre Martínez, Del Moral Pérez, M. Digital storytelling: una nueva estrategia para narrar historias por parte de los futuros maestros. Universidad de Oviedo, 2013

- Gallego Oretga, J, Rodríguez Fuertes, A. Educación y educadores, Vol 18, Nº 2, 2015


  • Webgrafía:


-https://aprendemosjuntos.elpais.com/especial/todo-lo-que-me-ensenaron-los-ninos-jose-antonio-fernandez-bravo/




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